Se dice que…El síndrome de la página en blanco es lo que se denomina cuando un escritor sufre un bloqueo temporal de ideas y esto en cierta manera es algo que parece estar sucediendo en la dirigencia política de la Tierra Sin Mal.

El misionerismo intenta salir del callejón ideológico de su pragmatismo a la carta y reacomodarse en el incierto escenario electoral que se avecina. “La vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser” como muy bien interpreta Carlos Gardel en el tango “Cuesta abajo”.

Puede ser que no existan esas supuestas diferencias personales entre Hugo Passalacqua y Carlos Rovira. Una estrategia para estos tiempos de “distracción permanente”. El gobernador se dedica a la gestión y el líder de Encuentro Misionero a contener, sumar y cerrar con otros partidos políticos como es el caso del acuerdo “secreto” con el PAyS y la UCR.

El dato de color es que el bloque de legisladores nacionales de Encuentro Misionero apoyará la reforma electoral del devaluado Javier Milei. Otro dato es el doble discurso, por un lado se cuestiona la crueldad del gobierno nacional al recortar fondos a Misiones y por otro lado se sale a apoyar la cortina de humo de eliminar las PASO. Situación cómoda para el misionerismo que en su discurso predica la importancia del voto del soberano pero en este caso opina diferente. Quizás porque no hay PASO en Encuentro Misionero.

La perla es que se perfila el cuestionado Fernando Meza como el candidato oficial a intendente de Posadas. Lo que nos lleva a pensar si va administrar las arcas de la Municipalidad de Posadas como lo está haciendo en el Ministerio de Desarrollo Social. Pobre Ciudad Capital no va quedar nada. Los posadeños tendrán que pensar seriamente en candidatos con más idoneidad y buenas intenciones como por ejemplo Martín Cesino, Sergio Bresiski o Daniel Vigo. “Hay que honrar la gestión de Lalo Stelatto”, se suele decir en los pasillos del poder, al parecer no sería tan así.

Para resaltar: Hugo Passalacqua firmó el Decreto N° 776 que establece la obligatoriedad de exámenes toxicológicos en el ámbito de la función pública provincial. El “famoso” narcotest. Se necesita 60 a 90 días para limpiar restos de drogas en el organismo, según explicó un médico especialista en adicciones. No hay nada más que agregar, excepto a partir de qué fecha se realizarán y a quiénes.

Aviso parroquial: la diputada provincial Elvani Goring, del Partido Agrario y Social (PAyS), esposa del intendente de Colonia Aurora “Cali” Goring (el nepotismo nunca puede faltar en la política misionera) podría sumarse al gabinete provincial. También comenzó a sonar el nombre del diputado provincial Santiago Koch para un ente provincial. “Cacho” Bárbaro y Pepe Pianesi, dos expertos en la “rosca política” tendrían que “pausar” su ansiedad de poder. Un conocido comunicador comenzó a negociar para sumarse al armado electoral 2027 del diputado provincial Miguel Orlando Nuñez, el “Nuñez bueno”, le dicen los empresarios que financian la postulación a gobernador del ex PRO. Christian Humada no aprendió la lección y deja el control del Partido Justicialista a “Juanchi” Irrazábal. El diputado nacional Alberto Arrúa no podrá participar de la reunión del Consejo Nacional Justicialista a raíz de su postura “colaboracionista” con el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem (se habría filtrado una supuesta lista de nuevos contratos que el presidente del bloque misionerista habría conseguido sin decir nada al esquema de Encuentro Misionero, según la versión de diputados nacionales K a medios bonaerenses).

“Si un problema no puede resolverse, aumentará” Dwight Eisenhower

La frase “wag the dog” (literalmente, “mover al perro”) se refiere a la metáfora de “la cola que mueve al perro”

“Wag the dog” (mover al perro) es una expresión política que significa desviar la atención de la realidad, generalmente mediante la creación de una crisis o acción menor, como un conflicto interno, para manipular o distraer a la opinión pública. La “cola” (evento secundario) mueve al “perro” (asunto principal). Así lo explica la IA, los norteamericanos lo denominan de una manera más cruda, algo así como “una cortina de humo tras otra cortina de humo”. Método de dudosa efectividad, vale aclarar.