Se dice que…La conspiración dentro de la conspiración, la inminente coronación de la tragedia, el asentamiento entusiasta y acrítico de los tripulantes del Pequod a la arenga delirante del capitán Ahab, narrado en la novela Moby Dick escrita por Herman Melville, podría tomarse como ejemplo literario de la capitulación de Encuentro Misionero.

La embestida de Hugo Passalacqua contra Carlos Rovira suma adeptos. Los errores del fundador de la Renovación salieron a la superficie al mismo tiempo que los misioneros se enteran que se habría financiado con fondos de la Tierra Sin Mal negocios del Santiago Caputo litoraleño. Quizás el mayor error en la carrera política de Rovira fue delegar el poder en su hijo Ramiro.

Hugo Passalacqua se fortalece prometiendo una apertura política y neutralizando estériles operaciones mediáticas de un sector desorientado del rovirismo. El gobernador gana legitimidad, pero sigue rodeado de ministros de dudosa reputación como lo son el de Turismo, José María Arrúa, el de Desarrollo Social, Fernando Meza y el del Agro, Facundo López Sartori. Su Jefe de Gabinete, Kako Sartori, posible fusible ante un futuro armisticio, no volvería a Campo Grande y terminaría exiliado en Marandú esperando su reivindicación y las elecciones de 2027, según cuentan en su entorno.

Los “pacificadores” misioneristas en superficie son Lalo Stelatto y Oscar Herrera Ahuad. “No es para mal de nadie, sino para bien de todos” parafraseando el Martín Fierro justifican el intendente de Posadas y el diputado nacional sus intensas y discretas reuniones. La busqueda de legitimidad política es un objetivo latente pensando en la gobernabilidad de Passalacqua y la coherencia legislativa de cara a un nuevo tiempo político y sin caprichos de personajes externos a la realidad provincial.

El dato de color es que Hugo Passalacqua por la audacia política demostrada hasta ahora podría lograr tranquilamente su reelección. Otro dato es que Carlos Rovira tendría que entrar en razón, buscar una paz con honor y no tirar por la borda todo lo construido a lo largo de los años. En la balanza, hay más hechos positivos, que negativos.

Aviso parroquial: esto recién comienza, pero si a Javier Milei y La Libertad Avanza no lo frena la justicia, lo tendrán que frenar los votos. Argentina y Misiones en particular no pueden depender de que Manuel Adorni se quiebre o que salgan a la luz los supuestos delitos de Karina Milei. La política se arregla con política. No es una locura pensar en un gran frente político nacional o provincial que sume a todos los partidos. Se acabó el tiempo de los Milei, los Kirchner y los Macri. Se acabó el tiempo de subestimar al pueblo.

Para resaltar: Encuentro Misionero es un nombre que ya está quemado y es el hazmerreír de sistema político. En Buenos Aires todos están al tanto del conflicto interno del misionerismo, así como también del blooper sobre la creación de una “nueva revolución político y social” en Misiones con los participantes de la devaluada “La Previa”.

La fiesta imperfecta terminó, solo que aún muchos no lo saben o no se quieren dar cuenta.

“No hagas lo que sinceramente no quieres hacer. Nunca confundas movimiento con acción” Ernest Hemingway