Se dice que…La cruel verdad es que a la gente no lo alcanza la plata y los que votaron a Javier Milei están arrepentidos y frustrados. Aún así La Libertad Avanza financia tres corrientes políticas en la Tierra Sin Mal con la idea de quedarse con la gobernación y en particular con el Municipio de Posadas. Las frecuentes visitas de Lule Menem serían para traer en su mochila los fondos para que “logremos quedarnos con todo” como le gusta decir a una quinta columna infiltrada en el oficialismo provincial como futuro candidato y supuesto aliado táctico del gobernador.
Hugo Passalacqua más allá de los vaivenes políticos de los últimos tiempos tiene que sostener a una sociedad misionera que tiene identificado al culpable de su angustiosa situación económica pero que en la realidad para encontrar soluciones lo más cercano en su día a día son el gobernador y los intendentes. El razonamiento de tener cercanía con el pueblo es sobre todas las cosas una cuestión humanista. El egoísmo y la maldad no puede ser un plan de gobierno ni pueden durar en el tiempo. Es incomprensible que personajes como Adrián Nuñez y Diego Hartfield se rían de los misioneros que están endeudados con las aplicaciones como Mercado Pago o el Banco Macro y defiendan la postura del presidente Javier Milei de eliminar cruelmente a “aquellos que pretenden ser clase media y vivir dignamente”.
El dato de color es que comer y estudiar no es un derecho para los libertarios. A diferencia de los macristas que se arrastran al igual que los “boinas tibias” ante el poder porteño, los representantes misioneros de Milei todavía no son conscientes de las consecuencias a futuro que podrían atravesar socialmente.
La perla es que habría un fuerte malestar en en el entorno de Ramón Amarilla a raíz de las filtraciones de sus reuniones políticas con dirigentes del oficialismo y la oposición. Pero la “gota que rebalsó el vaso” fue su encuentro en un departamento del centro de Posadas con Lule Menem donde fueron fotografiados. A raíz de estas reuniones “privadas o secretas” un grupo de whatsapp de policías subió un presunto informe psquiátrico del diputado provincial realizado cuando todavía estaba en actividad en la Polícía de Misiones antes de reinventarse como representante gremial de la fuerza. “Caballo loco” es el nuevo apodo de Amarilla, según “la perrada” que está cada día más enojada y en busca de un nuevo referente que no se crea “Perón o Seineldín”.
Aviso parroquial: triste papel del diputado provincial Juan Szychowski que “se picó el boleto” solo al meterse sin que nadie se lo pidiera con Carlos Rovira en la última sesión de la Legislatura Misionera. Todos en el ambiente político y empresarial saben como Szychowski se financió los últimos 10 años. El ARCA tendría que poner atención en su carpeta “empresarial”. Hugo Passalacqua y el “Movimiento por lo que viene” saben que no podrán confiar mucho tiempo en semejante “panqueque de memoria selectiva”.
“Hay que hacer un mundo protegido de la hipocresía” Tom Wolfe
